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Rusia mata a 32 civiles en ataque masivo contra Ucrania, incluído un hospital infantil

El Consejo de Seguridad se reúne el martes para condenar el “cobarde” ataque de las fuerzas de Putin. Moscú lo niega y se mofa de la «histeria» de Kiev

Kiev sufrió este lunes una de las jornadas más sangrientas de la guerra que ordenó el presidente ruso contra Ucrania, con 17 muertos (32 a nivel nacional) y en el que uno de los misiles impactó en un hospital infantil.

En total murieron 32 civiles, luego de ser atacadas otras ciudades, entre ellas Krivi Rig, de donde es natural el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y donde murieron una decena de personas en una zona industrial.

Múltiples explosiones sacudieron alrededor de las diez de la mañana hora local a la capital ucraniana, que en las horas sucesivas iría conociendo las consecuencias del ataque, que destruyó edificios de viviendas y otras infraestructuras civiles.

Dos centros médicos atacados

El hospital infantil atacado, en el centro de Kiev, sufrió el impacto de un misil ruso que destruyó uno de los edificios de la infraestructura y provocó daños en otras alas del centro médico.

Dos adultos que trabajaban en el hospital murieron en el ataque, en el que resultaron heridas siete personas, entre ellos varios niños.

Centenares de residentes en la capital ucraniana se han desplazado a lo largo de la jornada al hospital para participar en las labores de desescombro y ayudar a las víctimas con agua, comida o medicamentos. Los pacientes tuvieron que ser trasladados a otros centros.

“Putin es un terrorista”: Zelenski

Durante una rueda de prensa celebrada en Polonia junto al primer ministro polaco, Donald Tusk, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, subrayó la necesidad de “responsabilizar a Rusia por el terrorismo y a Putin de terrorista por ordenar ataques” como los de este lunes.

“A todos los que intentan hablar con él sobre la paz Rusia les responde con ataques a casas y hospitales”, dijo Zelenski.

El presidente ruso, Vladímir Putin, recibió este viernes en Moscú la visita del primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, su mejor aliado en Europa, cuya intención declarada era explorar las posibilidades de una salida negociada a la guerra. Orbán ya había visitado el martes Kiev, donde le había pedido a Zelenski que considerara la posibilidad de un alto el fuego.

En su rueda de prensa con Tusk, Zelenski afirmó que la única forma de lograr la paz es forzar a Rusia a poner fin a la guerra proporcionando el apoyo suficiente a Ucrania.

Consejo de Seguridad se reúne el martes

El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá el martes para condenar el ataque de Rusia contra el hospital, delito considerado por el derecho internacional como un crimen de guerra.

La reunión fue solicitada por Francia y Ecuador, que fueron inmediatamente secundados por Reino Unido y Estados Unidos.

La embajadora del Reino Unido ante la ONU, Barbara Woodward, quien estuvo en ese hospital este mismo año, calificó el ataque de «cobarde y depravado», y prometió que los responsables de esta guerra responderán por sus actos, según escribió en su cuenta de X.

La misión diplomática de EU dijo por su parte que el de este lunes ha sido «otro salvaje ataque con misiles contra los civiles de Ucrania» y que el presidente ruso, Vladímir Putin, «debe terminar con esta inconcebible guerra de agresión».

Rusia niega autoría y dice que fue un misil ucraniano

Anticipándose a lo que el martes podrá escucharse en el Consejo de Seguridad, la misión de Rusia ante la ONU posteó la versión del Ministerio de Defensa de Rusia, que atribuye las víctimas civiles de los ataques de hoy a las defensas antiaéreas de Ucrania según «numerosas fotografías y grabaciones desde Kiev».

El ministerio de Defensa ruso añadió que «los presuntos ataques intencionados contra edificios civiles de las Fuerzas Armadas Rusas SON FALSOS».

Moscú habló de «provocaciones», e insinuó que el ataque fue planeado por la propia Ucrania, ya que «las múltiples fotos y vídeos publicados desde Kiev confirman unívocamente que las destrucciones fueron ocasionadas por la caída de un misil antiaéreo ucraniano lanzado dentro de la ciudad».

El mando ruso denunció que «este tipo de histerias del régimen de Kiev suceden siempre en vísperas de cada nueva cumbre de sus patrocinadores de la OTAN», en alusión a la cumbre de aliados militares de EU, que este año tendrá lugar en Washington y volverá a centrarse este año en la manera en que los países miembros pueden seguir ayudando militarmente a Ucrania.

Pese a los intentos de Moscú de culpar de la masacre a las fuerzas ucranianas (que en cualquier caso están en su derecho de defenderse de la agresión del país que les invadió y les declaró la guerra), la mayoría de gobiernos europeos condenaron este nuevo crimen ruso contra civiles.

“El terrorismo ruso no tiene límites”

El gobierno de la ultraderechista italiana, Giorgia Meloni, pese a que cuenta con ministros “prorrusos”, consideró un “crimen de guerra” el ataque al hospital infantil.

Países Bajos, cuyo exprimer ministro Mark Rutte es el nuevo secretario general de la OTAN, calificó de “cobarde”.

“El terrorismo ruso no tiene límites: ahora un cobarde ataque a un hospital infantil”, señaló el nuevo ministro neerlandés de Defensa, el liberal Ruben Brekelmans. “Ahora que acabo de regresar de Kiev, esto es aún más doloroso de ver. Fortalece mi motivación para entregar rápidamente las piezas del (sistema de defensa aérea) Patriot y los (aviones de combate) F-16”.