Boeing fue objeto de dos audiencias en el Senado el miércoles, en las que el Congreso de Estados Unidos examinó las acusaciones de importantes fallos de seguridad en el asediado fabricante de aviones, que se ha visto envuelto en una crisis desde que el panel de una puerta se desprendió de un 737 Max durante un vuelo de Alaska Airlines en enero.
La Comisión de Comercio del Senado escuchó a miembros de un panel de expertos que encontraron graves fallas en la cultura de seguridad de Boeing. El senador Ted Cruz dijo que el público quiere que la Administración Federal de Aviación (FAA) y los legisladores garanticen que abordar uno de los aviones de la compañía no se ha vuelto más peligroso.
“Los vuelos comerciales siguen siendo la forma más segura para viajar, pero obviamente, los últimos incidentes han preocupado al público que suele volar. La percepción es que las cosas están empeorando”, dijo Cruz.
Faltan ajustes
En un informe publicado en febrero, el panel de expertos dijo que a pesar de las mejoras realizadas después de que los accidentes de dos aviones Max de Boeing mataron a 346 personas, el enfoque de Boeing sobre la seguridad sigue siendo defectuoso y los empleados que plantean preocupaciones podrían ser objeto de presiones y represalias.
Uno de los testigos, el profesor de aeronáutica del MIT, Javier de Luis, perdió a su hermana cuando un Boeing 737 Max 8 se estrelló en Etiopía en 2019.









